La importancia de la información para un riego eficiente

Todos estos métodos son legítimos, ya sea por el mero hecho que han dado resultados. ¿Pero con que precisión?

Generalmente la percepción de la humedad del suelo por parte del agricultor es sesgada ya que no ve lo que sucede por debajo de la superficie, por lo que conlleva a sobre regar.

El riego según la evapotranspiración es un método “contable”: lo que sale tiene que ser repuesto y no necesariamente considera la necesidad hídrica puntual de la planta y por lo tanto no siempre es eficiente.

El riego basado en mediciones de humedad del suelo, sin un marco de referencia, no sirve de mucho.

La caracterización del suelo mediante la “Curva de Retención de Humedad” (CRH) no proporciona la información necesaria para crear y mantener un equilibrio hídrico adecuado en el suelo (equilibrio entre aire, agua y partículas).

Ejemplo de la CRH de un suelo arenoso:

La información que nos aporta:

  1. Por debajo de 50 mB (20% de humedad) el suelo esta sobre regado.
  2. Por encima de 200 mB (7.5% de humedad) el suelo está seco.
  3. Entre 75-110 mb (10-13% de humedad) el suelo esta en equilibrio (capacidad de campo)

La comparación de la tensión (humedad) registrada en la medición, con un marco de referencia proporcionado por el estudio del suelo, es lo que el agricultor necesita para sus decisiones de riego.

Si solamente le informamos que su suelo este, por ejemplo, en 150 mB, sin decirle en que tensión tiene que estar, de poco le sirve ese dato.

"El valor de la información radica en su capacidad de cambiar, o ratificar decisiones anteriores.”

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